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Por que judía católica y no judía mesiánica?

judia-catolica-o-judia-mesianicaUna persona me contactó con esta consulta muy buena:

“Me parece interesante estas reflexiones que publicas en tu blog acerca de la completud y la continuación del judaísmo a través del cristianismo católico. Sin embargo me queda una duda. Sí bien te consideras como una judía y católica a la vez como parte inherente de tu identidad religiosa entonces ¿por qué no puedes ser considerada como una seguidora del judaísmo mesiánico?, ¿por qué judía y católica y no una judía mesiánica?, ¿cuáles son tus motivos para aceptar esta orientación y no la otra? Muchas gracias por la atención recibida.”

La respuesta creo que podría dar para escribir un libro, pero me voy a concentrar en los puntos centrales para poder responderla aquí.

En primera instancia o hasta por una cuestión visual puede parecerme más atractivo el judaísmo mesiánico, o quizás aparentemente parezca que tengo más cosas en común con este movimiento que con la Iglesia Católica. Ellos practican todos los ritos judíos, todas las festividades, incorporando a la figura de Jesús, “Yoshúa”. Sus lugares de encuentro no tienen imágenes y son muy similares estéticamente a las sinagogas judías.

Sin embargo, existen varios motivos por lo cuales me considero judía católica y no judía mesiánica. Hay motivos racionales, muchísimos, y el factor central, el eje de mi vida, que no podría reducirlo a una cuestión emocional, ya que es mucho más profundo que eso.

En mi historia personal, detallo cómo fue este camino, qué cosas me ocurrieron que me llevaron a estar donde estoy ahora. Entre ellas, la más importante de todas, fue una experiencia que tuve durante una Misa Católica, en la parte de la Comunión. De una manera aun misteriosa, Dios me hizo ver, comprender, sentir, percibir, vislumbrar, conocer, que Él esta allí presente realmente en la Eucaristía. Que su presencia se manifiesta y “mora”, habita, entre nosotros, del mismo modo o aun más profundamente, que lo hacía con el pueblo de Israel en la carpa del encuentro durante el Éxodo.

Desde esos segundos mágicos, misteriosos, que aun no sé cómo describir, Dios me habló directo al corazón y a la mente, y me mostró este misterio.

Es por eso que mi camino lo transito como judía católica, ya que ésta es la Iglesia que tiene a Dios realmente presente cada día, siempre y es algo tan maravilloso que es imposible de perdérselo.

Más allá de esto, que no es menor, estudié y sigo investigando sobre el tema y así cada vez más me doy cuenta la perfecta continuidad, completud, que existe entre el judaísmo y la Iglesia Católica.

Quizás si vemos la celebración litúrgica del Shabat hoy en día, es más parecido al judaísmo mesiánico, y nos podría parecer que la continuidad está allí. Sin embargo, si nos remontamos a la época previa a la destrucción del templo de Jerusalém, todas las celebraciones se hacían en torno a la palabra de Dios y a los sacrificios.

La Misa tiene esta misma dinámica. Nos nutrimos con la palabra y luego ofrecemos el sacrificio Eucarístico, un sacrificio de acción de gracias que a la vez, nos da un alimento espiritual, un nuevo Maná para transitar este camino.

Existen muchísimos argumentos sobre este tema, mayormente en las discusiones entre católicos y protestantes. Creo que una de las cosas esenciales es analizar con un corazón abierto el Discurso del Pan de Vida de Jesús, en Juan 6.

También los perfectos paralelismos entre Pesaj, la Pascua Judía, y el sacrifico de la Pascua de Jesús. Que nos conducen directamente a consumir, no simbólicamente, sino realmente, “el cordero pascual”, el “cordero de Dios”. En otro artículo detallaré más sobre esto.

Cualquier otra duda para esta persona que me contactó, o quien lea este artículo, estoy a disposición para seguir poniendo un poquito de luz sobre este tema de la continuidad, perfecta completud, entre el judaísmo y la Iglesia Católica. Las consultas las pueden hacer desde este formulario haciendo clic aquí

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