Pascua judía archivos - Judia & Catolica https://judiaycatolica.com/tag/pascua-judia/ Mi Camino Personal y Reflexiones sobre ser Judia y Católica, al mismo tiempo. E intentando hacer Visible algo de lo Invisible Tue, 19 Mar 2024 14:03:35 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.3 https://judiaycatolica.com/wp-content/uploads/2023/11/cruzymagendavid-150x150.jpg Pascua judía archivos - Judia & Catolica https://judiaycatolica.com/tag/pascua-judia/ 32 32 La cuarta Copa en el Reino de Dios https://judiaycatolica.com/la-cuarta-copa-en-el-reino-de-dios/ https://judiaycatolica.com/la-cuarta-copa-en-el-reino-de-dios/#comments Tue, 16 Apr 2019 16:17:29 +0000 https://judiaycatolica.com/?p=877 «Y tomando una copa, dio gracias y dijo: «Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios». (Lc. 22, 17-18) Estas palabras las escuchamos o leímos quizás muchas veces. Y posiblemente nos focalizamos en la parte central donde […]

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«Y tomando una copa, dio gracias y dijo: «Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios». (Lc. 22, 17-18)

Estas palabras las escuchamos o leímos quizás muchas veces. Y posiblemente nos focalizamos en la parte central donde Jesús dice «tomen y compártanla», e inmediatamente visualizamos su banquete celestial, el de cada Misa, en el pan y el vino consagrado.

Pero qué significado tienen sus palabras «les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios«?

Para poder profundizar un poco mas sobre este interrogante vamos a repasar algunos textos anteriores acerca del misterio de la cuarta copa y sobre la pascua judía y la última cena.

Como vimos en el artículo acerca de por qué esta pascua es diferente a las demás, los relatos de los evangelios contienen varios detalles que indican que la celebración de última cena de Jesús, fue una pascua judía. Y es en estos orígenes, que vamos a encontrar una respuesta al interrogante acerca de porqué Jesús hizo esa afirmación acerca de no volver a beber del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.

Comprendiendo la pascua judía para comprender un poco más la pasión de Jesús

seder-8La cena de la pascua judía no es una cena común, sino que es una conmemoración, una actualización del misterio del éxodo, la noche en que el pueblo de Israel fue liberado por la mano de Dios, de la opresión y esclavitud egipcia. Esta celebración, además de ser un precepto bíblico, relatado en el capítulo 12 del libro del éxodo, contiene ritos que se fueron sumando a lo largo de los años, y forman parte de la tradición judía.

Esta cena tiene un orden litúrgico de 15 pasos. Y cada uno de ellos forma parte de la celebración, que se centra principalmente en relatar y rememorar la historia del éxodo de generación en generación, y agradecer y alabar a Dios por habernos liberado.

Uno de los principales rituales que se hacen en esta cena es la bendición de 4 copas de vino.

Todas las festividades judías y el inicio del shabat (santificación del sábado), comienzan con la bendición del vino, llamada Kidush. La primera parte de la bendición dice:

«Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.»

En fonética hebreo:

«Baruj ata adonai eloheinu melej haolam boré pri hagafen»

Las 4 copas de bendición de Pesaj

La cena de Pesaj (Pascua Judía), tiene la particularidad de tener 4 copas de bendición especiales.

Nota: cada comensal tiene su copa de vino o su vaso para beber durante la cena. Pero además, hay 4 copas diferentes y especiales, que están consagradas para estas 4 bendiciones especiales.

«En la víspera de pascua, cuando se avecina el tiempo de Minjá (sacrificio vespertino), nadie debe comer hasta que no anochezca. Incluso el más pobre de Israel no comerá mientras no esté reclinado en la mesa, y no tendrá menos de cuatro copas de vino, aunque sea de los de la olla popular” (Mishná Capítulo 10, Masejet Pesajim).

Tomar las 4 copas de vino en esta cena era obligatorio para todos, incluso hasta para el más pobre, a quien le resultaba muy difícil poder acceder al vino.

la-cuarta-copaCada copa tiene un nombre diferente y tiene una función concreta durante la cena:

La primera copa es la que nos introduce a la celebración. Es la copa de la bendición, el Kiddush.

La segunda copa, llamada la copa del Juicio o del dolor, se sirve y da inicio a la liturgia pascual donde se relata la historia de lo que pasó en el éxodo. Se explican los símbolos de las comidas especiales de este día y se canta el salmo 113.

La tercera copa está relacionada con la cena, la comida. El pan sin levadura, las hierbas amargas, y otros alimentos, cuyos símbolos apuntan a rememorar la historia del éxodo. Esta copa es llamada la copa de la redención. Luego de hacer la bendición de esta copa, se cantan los salmos del 114 al 118 y al finalizarlos se toma la copa final, la cuarta copa.

La cuarta copa, la copa de la alabanza, da fin a la celebración y completa el rito pascual.

¿Cuántas copas hubo en la última cena de Jesús?

Siguiendo lo relatos de la última cena en los distintos evangelios, podemos identificar la presencia de diferentes copas de bendición.

“Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo: «He deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios». Y tomando una copa, dio gracias y dijo: «Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios». Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes. » (Lc. 22, 14-22)

En este evangelio identificamos la presencia de 2 copas. Y podemos darnos cuenta que se refiere a la segunda y tercera copa del seder de Pesaj, porque la tercer copa es la que se toma y bendice luego de la comida, y Lucas lo deja claro: «Después de la cena hizo lo mismo con la copa«.

En el evangelio de Marcos (Mc. 14,24) y en el de Mateo (Mt. 26,27-30) aparece lo mismo: Jesús después de comer, bendice la tercer copa.

Ahora bien, en cualquier cena de Pesaj, el paso que vendría a continuación es el canto de los salmos y luego la bendición de la última copa, la cuarta, con la que se concluye la celebración y el rito pascual.
Continuando el recorrido de los evangelios podemos ver que el próximo paso, el canto de los salmos, está claramente enunciado:

«Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.» (Mc.14,26) (Mt. 26,30)

Cualquier judío o persona que conozca claramente los pasos y reglas de celebración de la pascua judía, en este momento se extrañaría y pensaría: ¿Cómo que salieron hacia el Monte de los Olivos? ¿Si la celebración aun no terminó? Luego del canto de los salmos se bebe y bendice la cuarta copa y es allí donde se da fin a la cena. ¿Por qué no beben la cuarta copa antes de salir del cuarto donde estaban haciendo la celebración?

Jesús, como buen judío, seguramente conocía este rito pascual. Y no sólo no bebió durante la cena la cuarta copa, sino que lo hizo voluntariamente. Como pudimos ver detallado anteriormente, Jesús, con la tercer copa, aseguró que no iba a beber más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.

Desde el punto de vista judío, Jesús no finalizó la celebración de la Pascua judía, y lo hizo intencional y explícitamente.

¿Por qué Jesús no tomó la cuarta copa en la última cena?

Continuemos el trayecto de Jesús de esa noche.

«Cuando salieron de la cena, del cuarto donde estaban celebrando la pascua, se dirigieron al jardín de Getsemaní donde Jesús “cayó con el rostro en tierra, orando así: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». …Y nuevamente… “Se alejó por segunda vez y suplicó: «Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad». …“…Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.” (Mt.26, 39-44)

huertoEn el jardín de Getsemaní Jesús reza al Padre tres veces pidiéndole que lo libre del “cáliz”. ¿Por qué Jesús se refiere a su pasión como un cáliz, una copa? En la actualidad quizás nos parece normal esta asociación, porque después de tantos años lo tenemos relacionado de ese modo. Pero en ese momento no estaba vinculado el cáliz con la cruz, o con el dolor. ¿Es posible que Jesús se esté refiriendo a esta cuarta copa que eligió no beber en la cena pascual en el cenáculo?

No es la primera vez en los evangelios que Jesús se refiere a beber el cáliz, aludiendo a lo que tenía que atravesar de acuerdo a la voluntad del padre:

«Jesús dijo a Simón Pedro: «Envaina tu espada. ¿Acaso no beberé el cáliz que me ha dado el Padre? (Jn. 18,11)

«Lo probó, pero no quiso tomarlo«. Aun no llega el Reino…

Continuando con el trayecto de Jesús esa noche, podemos ver que en el camino de la pasión

“Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota, que significa «lugar del Cráneo», le dieron de beber vino con hiel. El lo probó, pero no quiso tomarlo.” (Mt. 27.31)

Jesús, tal como afirmó durante la última cena, no iba a beber más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios, y en ese momento de su camino hacia la cruz, teniendo la oportunidad de calmar su sed, y algo de su dolor, Jesús se niega a beberlo.

Esto es destacable, ya que la tradición judía además de prescribir el deber de tener 4 copas de vino especiales en la cena, prohíbe beber vino entre la tercera y cuarta copa. (Mishná Capítulo 10.7, Pesajim).

Jesús en la cruz y sus palabras enigmáticas

Conocemos que Jesús en la cruz dijo 7 frases, o como le dicen los estudiosos de la biblia, «las 7 palabras de Jesús en la cruz».

Algunas de ellas nos parecen lógicas, coherentes a su mensaje, como por ejemplo «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc. 23-34)

sedPero hay otras que son más complejas de comprender. Una de ellas es lo que menciona San Juan en su relato:

«Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed.» (Jn. 19.28)

¿Para que se cumpliera la escritura hasta el final? ¿Jesús se da cuenta en ese momento que tiene sed? ¿Recién ahora, después de haber padecido por horas, sangrando y sudando hasta el extremo? ¿Después de haberse negado a beber el vino con hiel que le habían ofrecido y ahora, segundos antes de expirar, Jesús pide de beber?

«Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: «Todo se ha cumplido». E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.” (Jn. 19.23.30)

NOTA: es importante aclarar que ese vinagre no era como el condimento para ensalada que hoy conocemos, sino una bebida que se le daba a los esclavos, o a los crucificados, para calmar su sed. Y lo más relevante para nosotros, era del fruto de la vid.

Jesús pide beber en ese momento, conciente de lo que estaba haciendo: finalizando el rito pascual, bebiendo la cuarta copa que da fin a la celebración del Seder de Pesaj.

Jesús no finalizó la celebración pascual en el cuarto de la última cena, él la extendió para consumarla en la cruz, con su propia muerte, el sacrificio pascual por excelencia, el sublime cordero pascual, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. (Jn. 1.29)

Del mismo modo, el sacrificio de Jesús no comenzó con la pasión, sino en la cena de Pesaj.

Con este gesto, Jesús une la cena de pesaj con su muerte en la cruz. Él cumple las promesas de la primer alianza y con este gesto, nos muestra que lo que era figura, signo de lo que iba a venir, está siendo llevado a su plenitud en una nueva creación.

La Cruz es parte de su Gloria

Jesús con estos gestos no sólo lleva a su plenitud el rito pascual, sino que al haber afirmado que no iba a volver a beber del fruto de la vid, hasta que lo beba en el reino de Dios, nos está mostrando que la cruz es parte del Reino de Dios.

Su reino no radica sólo en la resurrección. Su gloria se manifiesta también en la cruz. Y es imposible comprender su mensaje, su misión y su persona, sino podemos contemplar este misterio.

Jesús, en ese sufrimiento redentor de la cruz, se nos ofrece él mismo como la cuarta copa. Al “traspasarlo” brotan de su interior sangre y agua, del mismo modo que las copas de vino del Seder de Pesaj eran diluidas con un poco de agua. Y así, en esta nueva creación, nace su Iglesia, y nos permite participar de la vina divina como hijos de Dios en el Hijo.

Jesús se «vacía a sí mismo» (Flp. 2.7) , y de este modo se hace para nosotros ese cáliz mediante el cual “jamás volveremos a tener sed”. (Jn. 4.14)

Que esta semana santa podamos contemplar este misterio para que nos ayude a entender un poco más acerca de este Dios que a veces tanto nos cuesta comprender.:

«Este Dios arrojado a los pies de los hombres que es un Dios que no habíamos conocido antes de Cristo y que aún no conseguimos o no queremos conocer. Este Dios que lo que lava- como escribe Ibáñez Langlois- «no son los pies hermosos de Adán y Eva por el paraíso, sino los pies de la historia, las extremidades del animal caído que camina pecando por el polvo, que peca de los pies a la cabeza. Este Eterno que se ha puesto de rodillas y tiene manos de madre para los pies de Judas, es realmente mucho más de lo que nunca pudimos imaginarnos»

Qué nunca dejemos de asombrarnos y de creer en un amor tan bello…

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Figuras de la Eucaristía en la Torá https://judiaycatolica.com/figuras-de-la-eucaristia-en-el-antiguo-testamento/ https://judiaycatolica.com/figuras-de-la-eucaristia-en-el-antiguo-testamento/#respond Thu, 08 Sep 2016 21:48:23 +0000 https://judiaycatolica.com/?p=126 (Esa es una transcripción de una de las clases del Lawrence Feingold, Profesor de Teología y Filosofía, sobre el Misterio de Israel y la Iglesia dado para la asociación de Hebreos Católicos de Saint Louis, EEUU) NOTA: La siguiente transcripción está hecha tal cual está expresada  en el audio de clase. No es un texto […]

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figuras-eucaristia(Esa es una transcripción de una de las clases del Lawrence Feingold, Profesor de Teología y Filosofía, sobre el Misterio de Israel y la Iglesia dado para la asociación de Hebreos Católicos de Saint Louis, EEUU)

NOTA: La siguiente transcripción está hecha tal cual está expresada  en el audio de clase. No es un texto continuo, sino una enumeración de eventos y explicaciones de las figuras.

 

El Maná

Una de las principales figuras de la Eucaristía, la más espectacular y la más evidente de todo el Antiguo Testamento es la del Maná en el desierto. (Jesús mismo lo dice en Juan 6, como veremos más adelante).

Dios sacó, liberó a Su pueblo de Egipto, pero primero pasaron por el desierto.

El paso por el Mar Rojo, es una  figura del bautismo, que vamos a ver en otra transcripción detallada y analizada en forma completa.
El pueblo de Israel sale de la esclavitud y pasa primero por estas aguas; este bautismo que los libera de la esclavitud, o diríamos desde el punto de vista del cristianismo, la esclavitud del pecado.

Y que sigue luego del bautismo? Una vida de lucha, de tribulaciones, tal como lo vivieron los israelitas en el desierto: hambre, sed, incertidumbre. Una figura de la vida completa del cristiano. Nosotros, los cristianos,  también somos exiliados, no estamos aún en el mundo para el cual fuimos creados, sino que estamos en este mundo donde tenemos tentaciones, debilidades, hambre y sed.

San Pablo dice que todos lo que los israelitas  experimentaron en el éxodo fue hecho para nosotros. Que todo este proceso prefiguró la vida cristiana, el viaje de esos 40 años. Y cuál es la función del Maná en este tiempo? El nutriente de Dios para su pueblo, del mismo modo nosotros, cristianos, necesitamos un nutriente espiritual en este camino, en este peregrinaje terrenal, que es la Eucaristía.

Dios en su camino del desierto los acompaña, y los nutre.  Del mismo modo que lo hace hoy en día.

El Maná no viene  de abajo, de la tierra, sino de arriba, del cielo. Igual que la Eucaristía, que viene del cielo.

En Juan 6 “ Le dijeron entonces: ¿Qué, pues, haces tú como señal para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces? 31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: «LES DIO A COMER PAN DEL CIELO. 32 Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. 33 Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo. 34 Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan. 35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. 36 Pero ya os dije que aunque me habéis visto, no creéis. 37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera. 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final. 40 Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final. ”

En la encarnación Jesús vino del cielo a través de asumir la naturaleza humana en la concepción de María.

.Otra similitud es que ellos no tuvieron que trabajar para ganarse el Maná, del mismo modo que la Eucaristía, que si bien interviene un sacerdote, sólo se puede obtener mediante la intervención Divina.

-Cuando los hebreos dicen “qué es eso” cuando lo ven caer algo del cielo, en hebreo justamente esto se dice así: “Má Na?”  y de ahí viene el nombre. Muestra que era algo misterioso, algo desconocido.  Igual que la Eucaristía, que aparece de repente, y en forma misteriosa. Siempre es algo misterioso… un “qué es eso? “

.Otra similitud es que todos tuvieron el Maná que necesitaban. A nadie le faltó. Y lo mismo pasa con la eucaristía. No importa si es una hostia grande o pequeña. Cada uno recibe una Gracia proporcionada a nuestras disposiciones. Todos recibimos el mismo Jesús, pero no todos recibimos el mismo efecto de Gracia.  Somos alimentados de acuerdo en la medida del deseo del corazón de cada uno. Cada uno recibe la medida de acuerdo a su disposición o disponibilidad.

.El Maná no tenía un gusto en particular. Era dulce pero el sabor era sutil “adaptado a todos los gustos.”. Del mismo modo que lo es la Eucaristía: recibiendo a Jesús, recibimos a quien se adapta a todos los gustos y obtenemos lo que necesitamos al recibirlo.  La gracia sacramental que recibimos es apropiada para nuestras circunstancias y necesidades, y en ese sentido adaptada a todos los gustos.
Sin embargo, en el desierto algunos se quejaban y quería saborear algo diferente, otro tipo de comida, hoy en día nos pasa lo mismo. Muchos prefieren otra cosa diferente que Jesús.
.El Maná es dulce, del mismo modo que si Dios no da esa consolación, podemos sentir su dulzura a través de la Eucaristía. (Pero si o si depende si Dios nos permite esto o no, en oposición a lo que los místicos llaman la noche oscura del corazón).


Arca de la Alianza

.Moisés les dice a los israelitas que guarden algo del Maná, antes de entrar a la tierra prometida, para dejar en un jarro que vaya en el Arca de la Alianza, junto a las tablas de la ley y así dejarlo preservado. Porque era una señal de los milagros de Dios que los mantuvo durante todos los años del desierto.  Es una figura linda sobre la Adoración Eucarística.

Melquisedec

.Ofrenda de Melquisedec  (rey de justicia), que bendice a Abraham quien le ofrece en sacrificio pan y agua.

“Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino, y le bendijo diciendo: ‘Bendito sea Abrán por el Dios altísimo, creador del cielo y de la tierra; bendito sea el Dios altísimo, que te ha entregado tus enemigos’. Y Abrán le dio el diezmo de todo”.

Esta escena es anuncio de la Eucaristía porque el autor de la carta a los Hebreos (7,3.8) nos enseña que de este personaje no consta familia ni antepasados, ni se sabe nada de su nacimiento ni de su muerte, y además la Escritura supone que vive todavía, por lo que es figura de Cristo, Hijo eterno de Dios.

En esta acción Abraham entregó el diezmo al sacerdote de Dios Melquisedec , aunque éste no pertenecía a la tribu de Leví, tribu a la que después pertenecieron los sacerdotes israelitas (7,5-6).

Así, el sacerdocio de Jesús es superior al de los la tribu de Leví, porque Él no muere  y así intercede para siempre ante Dios (7,25); además como Jesucristo no tiene pecados no necesita ofrecer sacrificios cada día por sus pecados y por los del pueblo, sino que fue suficiente con su único sacrificio en la cruz (7,27).

Por tanto, esta escena nos muestra que en el sacramento de la Eucaristía, Jesucristo es el sacerdote que ofrece el sacrificio.

El “Pan de la Proposición”

 .El “Pan de la Proposición”, “Pan del Rostro”, “panim”  (rostro en Hebrero). Hablar con Dios cara a cara. Ofrecido ante la presencia de Dios. Está en levíticos. Puesto en un altar en el santuario, en el Kodesh Ha-Kodashím, el Santo de los Santos, donde se iba una vez al año a ese santuario el sacerdote para ofrecer pan y vino en nombre de todo el pueblo.

Es una  ofrenda a Dios y a la vez un recordatorio de su alianza y la intimidad con  Dios.  Comido solo por el sacerdote, como signo de esto.

Este pan fue el que le fue autorizado a comer a David y que Jesús cita sobre el primer libro de  Samuel cap. 21:

David entró al santuario donde estaba el sumo sacerdote y le pide pan, y el único que había era este Pan Sagrado y le permitió a David que lo coma, como excepción, bajo la condición de que  él se mantenga  puro (en cuanto a tener relaciones sexuales legítimas). Jesús cita esto en Mateo 12, “Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; 4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?”

Jesús por qué se refiere a este pasaje?  Porque ese pan, que estaba siendo reservado para el sumo sacerdote, fue dado a David como símbolo de misericordia. Y eso es una figura también en la eucaristía, que no es dado solo para David, sino para todas las personas. Esta comunión especial que tenían los sumos sacerdotes, es extendida, en la nueva alianza, a todos los fieles.

.Dr. Brant Pitree, en su libro “Las raíces Judías de la Eucaristía” cuenta que en el Talmud se cuenta esto: tres veces al año los judíos debían peregrinar al Templo en Jerusalén: en Pesaj, en Pentecostés y la fiesta de los Tabernáculos. En esas ocasiones, había millones de peregrinos en Jerusalén, que venían de Israel y de la diáspora.  En esas ocasiones, el Sumo Sacerdote sacaba este “pan de la proposición” y lo levantaba y bendecía a las personas diciendo: “Contemplen el amor de Dios por ustedes”. (Se presupone que lo hacían porque al ser un signo de los milagros de Dios, era un símbolo del amor de Dios por su pueblo).

En la eucaristía no sólo tenemos un símbolo, sino tenemos a Dios mismo presente, con  este sacrificio,  en el que se muestra este máximo amor de Dios por nosotros hasta el fin de los tiempos.

Por supuesto que son solo analogías por sus similitudes, y  las diferencias entre sí son mucho más importantes, ya que el pan de la presencia es solo pan, mientras que la Eucaristía es Dios presente.

La Pascua judía es la figura clave de la Eucaristía.

En la pascua judía es central la presencia del pan. En esta ocasión es pan sin levadura. Y junto a él, también es parte el vino. En el Seder de Pesaj se toman 4 copas de vino.

El pan sin levadura (Matzá) es para recordar todo lo que los Israelitas pasaron en el desierto. No tenían tiempo de que el pan leve. Es un recuerdo de su aflicción.

Asimismo se esconde allí otro significado. El pan con levadura, es un pan inflado, en cambio el plan sin levadura no tiene este proceso, es más puro, mostrando la “pureza del corazón”, sinceridad.

Esto es una figura hermosa también de la pureza de la Eucaristía (por supuesto con su esencial diferencia que vimos antes). A su vez, la Eucaristía se combina también con el vino.

Los 4 copas de vino que se toman en el Seder de Pesaj, representan la redención de Egipto, y se canta allí el Salmo del verso 116, “Levantaré el cáliz de la salvación”.

La pascua judía es la figura más clara e importante de la Eucaristía. Se ofrece el pan y vino como una celebración de la salida de la esclavitud.  No es por accidente que Jesús eligió la Pascua para instituir la Eucaristía. (Aunque está discutido el tema, ya que algunos intelectuales, dicen que fue la noche anterior a la Pascua Judía)

Eucaristía como restauración del árbol de la vida

Otra figura de la Eucaristía, como alimento espiritual, está bien al principio de la historia  de la humanidad, en el jardín del Edén.

Siempre estuvimos halando sobre figuras relacionadas al pan, o al vino, pero también en el antiguo testamento se nos muestran figuras que tienen que ver con la realidad de la Comunión y la Gracia.

Adán y Eva caminaban en comunión con  Dios y allí  existía el Árbol de la Vida, que representaba la vida Divina, la vida Eterna que se nos dada a nosotros. Adán y Eva fueron expulsados justamente por haber perdido ese derecho a la vida “Divina”, al árbol de la vida por haber pecado.  Ya no podían tener acceso a él.

Como figura, podemos decir que el Árbol de la Vida, representa la realidad de lo que nos es dado en la Eucaristía. Una realidad relacionada a la vida eterna.

Toda la historia de la humanidad está relacionada con esta expulsión y con el deseo de ese árbol de la vida, y el propósito de la historia de la salvación es el plan de Dios de restaurar esta realidad, aunque en una forma diferente. Este es el drama, resumido, de la historia de la salvación. Dios nos creó en Gracia, con acceso a este árbol de la vida, compartiendo esta vida de Divinidad, pero ese acceso fue perdido por culpa del pecado.

Sin embargo, como Dios nos creó para una vida sobrenatural, siempre está en el interior de cada ser humano el deseo de algo más, de estar reunirnos con Él, compartir su vida, y si bien perdimos este acceso por el pecado, no dejamos de estar destinados para eso.

Lo que perdimos fueron los medios para llegar a eso, los medios para obtener esta Gracia, esta medicina para la inmortalidad, la fuente de la vida eterna.

Por eso Dios se hace hombre, para convertirse en un nuevo árbol de la vida. En la Eucaristía se ve esta restauración del árbol de la vida, para que podamos acceder a ella, mediante su consumo.  El árbol de la vida prefigura la Eucaristía.

Jesús conecta y afirma, en el discurso del pan de vida, que hay que comer de su cuerpo y beber de su sangre. Lo cual nos da el poder de resucitarnos. “Este es el pan que bajo del cielo, del cual hombre puede comer y no morir, quien coma de este pan vivirá para siempre “.

(Conexión con el árbol de la vida: Génesis 3, luego de la caída.)

El deseo de todo Israel, en los salmos, en David, es ese deseo, sed de Dios, Salmo 42: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”

Muchos de los salmos representan esto que el hombre perdió desde el principio.

Isaías,  salmo 55:

A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.”

Igual que la eucaristía, no tiene costo. Y es una alianza eterna.

Salmo 34, V. 8. “vengan y saboreen cuan bueno es Dios”. Prefigurando la Eucaristía donde saboreamos la bondad de Dios.

Principio de restauración de esa comunión con Dios

Como decíamos, el drama de la historia de la humanidad es haber perdido esa comunión con Dios que teníamos en el Edén, y  sin embargo no perdimos el deseo de volver a tenerlo. Y Dios, si bien con la Encarnación de Jesús va a restaurar esto, lo comienza a hacer desde la Alianza con Israel. Comienza con Dios “caminando” junto a  Abraham. Y más claramente,  con la alianza en el monte Sinaí. Moisés habla “cara a cara” con Dios. Todo esto muestra un principio de restauración de esa comunión con Dios, pero sigue siendo un misterio y también una presencia de Dios como guía de su pueblo ( que es diferente a la de la Real Presencia en la Eucaristía. )

Moisés le pidió a Dios que esté con la gente, y Dios le pidió que construya el arca de la alianza ,que representa esa presencia de Dios con Israel, en un lugar físico en particular. Por eso se hacían los peregrinajes adonde esto estaba presente y podían ir al encuentro con Dios. Aunque si bien Dios trasciende el espacio real, era una representación y en lugar adonde se podía ir al encuentro con Dios. Los judíos lo llamaban “Shekináh. Un intento de encuentro con Dios, con la presencia de Dios.

Luego que Salomón construyó el Templo era allí el único lugar hacia donde podían tener este encuentro, donde el arca de la alianza únicamente podía estar.  Este intento de encuentro se hacía en el más Santo lugar dentro del tiemplo, Kodesh Ha-Kodashím ( Santo de los Santos) como la presencial “local” de Dios.

Esto prefigura la presencia de Cristo en la Eucaristía, aunque por supuesto dista en grande de la Shekináh, que no es la real presencial, sino que es un intento de estar cerca de Dios. Es solo una figura de lo Real.

Jesús dice que él es el templo real “destrúyanlo y lo reconstruiré en 3 días”.

Es excepcional que hoy podamos acceder en todo lugar. Hay una Sobre Abundancia de Misericordia y una sobre abundancia de disponibilidad, donde podemos ponernos en contacto con Dios en todos lados y en todo lugar.

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